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Inauguración del II Máster de Salud Pública en Mauritania

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Escrito por mmandalucia | Archivado en Atención primaria y participación, Cooperación Internacional | Fecha de publicación: 13-12-2011

Participantes en el II Máster de Salud Pública

El 11 de diciembre, en el anfiteatro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nouakchott, tuvo lugar el acto de inauguración del II Máster de Salud Pública organizado por Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y la Facultad de Medicina de la Universidad de Nouakchott, con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Al acto acudieron los Ministros de Salud y de Educación obligatoria en representación del gobierno mauritano, el embajador de España en Mauritania, el rector de la Universidad de Nouakchott y el director del Máster, profesor Rodríguez-Contreras, miembro de la junta directiva de medicus mundi Andalucía, en representación de la UNIA.
En dicho acto se encareció la iniciativa de medicus mundi Andalucía y de la UNIA, organizadoras del primer máster realizado en 2008-2010, y se celebró su continucaión con esta segunda parte. Se comentó también el fundamental papel de apoyo y acompañamiento de medicus mundi Andalucía para esta segunad edición.
El acto de inauguración ha coincidido con la realización del primero de los ocho cursos conforman el II máster, en el cual cabe reseñar la participación de las dos primeras mujeres que tienen la oportunidad de ser especialistas de salud pública en Mauritania.
El objetivo del máster es la creación de un grupo de especialistas en salud pública y el refuerzo del recientemente creado Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, que contribuyan a definir y evaluar las mejores estrategias sanitarias para mejorar la situación de salud de la población mauritana y, especialmente, la de las poblaciones más vulnerables.
Mauritania se encuentra entre los países con peores indicadores de mortalidad infantil (74 muertes por 1000 nacidos vivos) y maternal (686 muertes maternas por 100.000 nacidos vivos) del Magreb y África occidental.
Medicus mundi Andalucía está realizando actualmente un proyecto en Brakna, una de las regiones más deprimidas del país, con financiación de la AECID, para reducir la mortalidad materno – infantil mediante la formación de personal sanitario, el refuerzo de la sociedad civil y la reconstrucción y equipamiento de centros sanitarios.
Juan Ignacio GALLARDO MARTÍN. Coordinador de medicus mundi Andalucía en Mauritania.

La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria. Informe 2010

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Escrito por mmandalucia | Archivado en Ayuda humanitaria, Cooperación Internacional, General, Recursos humanos en salud | Fecha de publicación: 13-01-2011

Como cada año, medicusmundi, médicos del mundo y Prosalud publican este informe en el cual, además del análisis de la ayuda de la cooperación española en salud, se tratan varios temas de salud global. Este año se ha querido destacar la situación de los Recursos Humanos Sanitarios, un problema que afecta a todos los países pero especialmente a los menos desarrollados.

En el informe de salud mundial de la Organización Mundial de la Salud de 2006 se afirma que faltan cerca de 2,4 millones de trabajadores sanitarios para lograr los Objetivos del Milenio, a los que habría que sumar 1,9 millones de trabajadores de gestión y apoyo. Aunque el problema se da en prácticamente todos los países, 57 están en una situación crítica de escasez de personal.

El déficit más grave de personal sanitario se produce en África subsahariana. Esta región, enfrentada al 25% de la carga de enfermedad mundial, dispone únicamente del 3% de trabajadores de salud del mundo (puesto en cifras: en Europa hay 33 médicos por 10.000 habitantes, en Asia 5 y en África 2; en Europa hay 68 enfermeros por 10.000 habitantes mientras que en Asia y África solo 11). En términos absolutos, debido a su gran cantidad de población, Asia sudoriental es en donde falta más personal de salud.

Mujeres con sus bebés esperando ser atendidas en un programa de desnutrición

Mujeres con sus bebés esperando ser atendidas en un programa de desnutrición

Pero el problema no es solo la cantidad. La distribución de este personal de salud tampoco es equitativa y, en un mismo país, puede haber grandes diferencias en el número de profesionales sanitarios por habitante de una población a otra, concentrándose la mayor parte en las áreas más pudientes de los núcleos urbanos.

La migración es un factor importante en el déficit de trabajadores de salud de la mayor parte de los países con pocos recursos. El personal sanitario emigra de las zonas rurales a las urbanas, de los países más empobrecidos a los más desarrollados y desde los sistemas públicos hacia instituciones o iniciativas privadas, entre ellas, los programas verticales internacionales. La consecuencia es una falta más aguda de personal sanitario donde hay más necesidades. Mientras que cerca de la mitad de la población mundial vive en las zonas rurales, solamente el 38% del personal de enfermería y un 25% del personal médico viven en esas áreas. De media, uno de cada cuatro médico/as y un enfermero/enfermera de cada 20 formados en África están trabajando en un país de la OCDE. Se calcula, por ejemplo, que cerca del 30%de los médicos de Ghana trabajan fuera de su país, así como el 34% del personal de enfermería de Zimbabwe.

 España es un país tanto receptor como donante de profesionales de la salud. En 2008 trabajaban en España 25.000 profesionales extranjeros (el 12,5% del total), la mayoría procedentes de América Latina.

 La preocupación por la migración del personal sanitario ha llevado a discutir el tema en los foros de cooperación sanitaria internacional. En la asamblea de la OMS de 2010, los países miembros adoptaron un “Código Voluntario para el Reclutamiento Internacional de Personal Sanitario”, donde se establecen ciertos criterios éticos a la hora de reclutar personal sanitario de otros países. A pesar del trabajo realizado por parte de la sociedad civil (concretamente la sociedad civil englobada en la HealthWorkforce Advocacy Iniciative), no se logró obtener un compromiso firme y la voluntariedad del código facilitará su incumplimiento.

Afrontar el déficit de personal sanitario debería orientarse hacia el fortalecimiento de los sistemas de salud. Invertir más en personal sanitario (incluyendo a gestores) que fortalezca los sistemas de salud, tener políticas y planificaciones adecuadas que permitan que cada país tenga sus propios recursos humanos en salud (incluyendo planes de contingencia en situaciones de emergencia), utilizar de forma más eficiente al personal, mejorar las condiciones de trabajo y las expectativas profesionales y tener presente a otro personal, como los trabajadores comunitarios en salud, que pueden descargar de trabajo al personal sanitario; si bien es cierto que tales trabajadores, para ser eficaces, deben estar integrados en el sistema de salud local, con procesos de formación continua, de seguimiento y, sobre todo, un sistema de referencia y contrarreferencia de enfermos que les permita ser considerados trabajadores del servicio de salud local.

Informe completo en

 http://www.medicusmundi.es/famme/publicaciones

A vueltas con el paludismo

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Escrito por carmen | Archivado en Cooperación Internacional, Objetivos del Milenio relacionados con la salud | Fecha de publicación: 07-01-2011

El paludismo lo transmiten los mosquitos del género Anopheles, pero lo producen unos pequeños parásitos llamados Plasmodium. A simple vista no se ven, pero en un microscopio pueden verse como unos puntitos del tamaño de una cabeza de alfiler.

Mosquito Anopheles

El mosquito hembra necesita sangre para que sus huevos se desarrollen y pica a las personas para obtenerla. Los parásitos aprovechan esta oportunidad para viajar de una persona a otra. Un medio muy eficaz y rápido de desplazamiento. El mosquito pica a un enfermo y se lleva con él unos cuantos parásitos que traspasa a su próximo cliente. Dentro de esta persona se reproduce por millones, poniéndola enferma en el sentido más literal de la palabra. Es decir, para que haya paludismo es necesario que haya personas infectadas (reservorios) y mosquitos (vectores) que lleven los parásitos de una persona a otra. Y todo esto abunda en las zonas cálidas y húmedas o con una época de lluvias intensas.

La falta de conocimientos de la población sobre la enfermedad, favorece la persistencia de mitos y creencias sobre sus orígenes sobrenaturales y la búsqueda de remedios tradicionales habitualmente nada eficaces. Uno de los mitos más difundidos es el de La enfermedad del pájaro:

La ausencia de luz durante la noche hace que esta sea percibida como lo desconocido. Se piensa que el campo hay malos espíritus ‒como este pájaro maléfico que transmite la enfermedad que da convulsiones (el paludismo) o el búho, que también es considerado por algunas personas un pájaro maléfico, que trae la mala suerte. Cuando el niño duerme, el pájaro pasa sin hacer ningún ruido y va al cementerio donde está en contacto con los muertos. A su regreso, si el niño sigue allí, el pájaro deja caer lo malo que ha tomado en el cementerio sobre el niño y causándole la enfermedad y las convulsiones”.

Si la población cree que la enfermedad se debe a causas sobrenaturales, no buscará al personal de salud para que le de la solución sino que se dirigirá a los curanderos tradicionales o a los brujos. Además, las mujeres, aunque suelen preferir llevar a las personas enfermas a los centros sanitarios, en el caso de que el marido le indique que debe consultar al brujo o al curandero, se verá obligada a hacerlo aunque no lo desee. Esto hace que, en muchos casos, cuando acuden al centro de salud el paciente esté ya en una situación muy grave y a veces irrecuperable.

La sensibilización de la población trata de eliminar estos mitos, muy arraigados en una población con grandes dificultades para adquirir conocimientos y que, en consecuencia, ha elaborado sus propias teorías para intentar explicar lo que no puede comprender: la causa de que tantos niños y niñas pequeños y mujeres embarazadas enfermen y mueran. El trabajo de sensibilización requiere de recursos humanos adecuadamente formados y de mucho tiempo. A veces, no es sencillo erradicar creencias milenarias y hay que trabajar con los líderes, con los hombres y con las mujeres de forma separada. Con los líderes, por su peso social. Con los hombres, porque son quienes, finalmente, tendrán la última palabra sobre lo que se debe hacer. Con las mujeres, porque, aunque nadie les conceda el poder de decidir, son quienes a la postre se ocupan del hogar, de cuidar a la familia y de atender a quien enferma.

El teatro es un medio muy utilizado en la sensibilización general de la población. En esta imagen, uno de los actores hace el papel de curandero tradicional. A sus pies, un pollo, animal utilizado con frecuencia como fetiche

El teatro, la radio, agentes de salud formados al efecto, todos participan en la sensibilización. Actualmente, en la Región del Norte al menos ‒que es la que hemos visitado‒ un gran número de personas sabe como se transmite el paludismo, como prevenirlo y donde hay que acudir en caso de enfermedad, aunque aún queda quien opina que una cosa es el paludismo ‒que se cura con las medicinas de “los blancos”‒ y otra, muy distinta, la enfermedad del pájaro o las enfermedades resultado de maldiciones. Y estas últimas “los blancos” no saben tratarlas, sólo los curanderos tradicionales o los brujos.

Pero las explicaciones sobrenaturales para los hechos oscuros van desapareciendo según se hace la luz. Y si no, miremos un poco atrás, cuando a las mujeres de este país se nos ocultaba todo lo relacionado con la sexualidad porque era pecado, y con la peregrina idea de que así no pasarían cosas que, al cabo, ocurrían de todas formas solo que, a veces, con pésimas consecuencias. Pero esto ya forma parte de otra historia…

Kiva, ayuda a financiar microproyectos

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Escrito por Bruno Abarca | Archivado en Cooperación Internacional, Solidaridad con calidad | Fecha de publicación: 01-06-2010

¿Quieres ayudar? Pues ayuda. Para hacértelo más fácil, existen organizaciones como Kiva, una ONG que está cambiando la manera en la que muchos deciden contribuir a aliviar la pobreza en el mundo. Hablamos de una plataforma que permite a cualquier persona conceder microcréditos a emprendedores pobres, en países en vías de desarrollo.

El funcionamiento es bastante simple. Una organización local de microcréditos, en el país que sea, estudia la viabilidad del proyecto empresarial de una persona o un grupo de personas. Estos proyectos pueden ir desde mejorar el motor de su motocicleta, hasta comprar stock para una tienda de flores, o poner en marcha un taller de costura, desde cantidades tan pequeñas como 100 dólares, a varios miles de dólares, según el proyecto. La organización local le concede el préstamo, y publica en Kiva una descripción del proyecto a financiar, con fotografías y biografía de sus protagonistas. Una vez está publicado, tu, yo, o cualquiera, puede hacer un préstamo, desde 25 dólares en adelante, para financiar su iniciativa. En los meses posteriores, el emprendedor pondrá en marcha el proyecto, nos irá informando de como va todo, y nos devolverá el dinero prestado, que podremos retirarlo, volver a prestarlo a otro emprendedor, o donarlo a Kiva.

Los logros alcanzados por esta organización son impresionantes: más de 100 millones de dólares concedidos en microcréditos, un nuevo préstamo cada 16 segundos, y 2400 nuevos prestamistas voluntarios cada semana. ¿Y lo mejor de todo? ¡Que funciona! El 98% de los nuevos emprendedores en los países en vías de desarrollo consigue poner en marcha su negocio y devolver el préstamo en pocos meses. Lucinda Alonzo, en la foto de arriba, es un ejemplo de ello. Lucinda tiene 65 años y vive en Filipinas. En marzo de 2009 pidió un préstamo de 225 dólares para comprar material de pesca y mejorar su negocio de venta de pescado seco en el mercado. Con ello planea asegurar la educación de sus sobrinos, y ahorrar dinero para su vejez. Lucinda recibió el préstamo, y con las mejoras que éste le permitió hacer en su negocio, logró devolver el dinero prestado en abril de este año.

Hay muchas formas de ayudar a título personal a los más pobres, pero pocas tan transparentes, responsables y respetuosas con la dignidad de las personas como ésta. Yo, personalmente, conocí Kiva hace unas semanas, me di de alta hoy mismo, y me ha impresionado en muchos aspectos, como la posibilidad de elegir proyectos para financiar según su área de acción o según sea el emprendedor hombre o mujer, la perfecta integración con Paypal (sin que ésta cobre comisiones por los pagos), o la posibilidad de ver, en cuestión de unos minutos, como entre un puñado de gente se consigue completar un microcrédito a una persona con cara, nombre y apellidos.

Hace tiempo leí una reflexión de una economista que comentaba que, además de mejoras en educación, salud, y otros servicios públicos, lo que la mayoría de personas pobres quieren es una oportunidad para buscarse la vida, tener un trabajo y sentirse valiosos, útiles y productivos. Iniciativas como ésta contribuyen a hacerlo posible.

Más información | Kiva

Lo que funciona en Cooperación Internacional

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Escrito por Bruno Abarca | Archivado en Cooperación Internacional, Economía | Fecha de publicación: 03-05-2010

No puedo deciros si lo que hemos invertido en Ayuda Internacional en el pasado ha cambiado las cosas, pero podemos volver aquí dentro de 30 años y decir entonces “Lo que hemos hecho sí ha supuesto un cambio a mejor”. Creo que podemos, y espero que lo hagamos.

La de la foto es Esther Duflo, y créeme, merece la pena escuchar lo que tiene que decir. Esta joven economista francesa se ha convertido en una de las grandes voces en economía del desarrollo y la pobreza. ¿Su principal área de investigación? la evaluación económica, por medio de ensayos aleatorizados, de programas sociales y de cooperación internacional.

Esto, que a muchos les sonará enormemente complejo, realmente lo es. Esther Duflo trata de dar respuestas concretas y directas, basadas en la mejor evidencia científica posible, a preguntas como “¿Deben cobrarse o darse gratis las mosquiteras en los programas de lucha contra la malaria?”, “¿Cuál es el mejor incentivo para aumentar la escolarización infantil? ¿y para aumentar las tasas de vacunación?” o incluso “¿Si sólo tenemos 1000€ para prevenir la diarrea en una aldea rural, los invertimos en sensibilización y formación sobre higiene de manos, o en repartir cloro gratuitamente para que la gente trate el agua que va a consumir?”.

El trabajo iniciado por esta economista y la red de profesionales que dirige (Jameel Poverty Action Lab) se basa en la firme creencia de que, a partir de la evidencia científica, se puede discernir entre qué funciona y qué no funciona en la lucha contra la pobreza. Si os interesa el tema, os recomiendo que le dediquéis unos minutos al siguiente vídeo, una genial charla que dio en febrero de este mismo año:

(Puedes verlo en TED Talks si no se carga)

Más información | Biografía y trabajos de Esther Duflo.
Fotografía | Kris Krüg