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Lucha contra la malnutrición en Burkina Faso y Mauritania.

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Escrito por | Archivado en Ayuda humanitaria, Cooperación Internacional, Medicus Mundi FAMME, Recursos humanos en salud | Fecha de publicación: 23-03-2015

 Los nuevos proyectos de Acción Humanitaria contra la malnutrición infantil, en Burkina Faso y Mauritania, atenderán a cerca de 6.000 niños y niñas con malnutrición aguda grave.

mauritania malnutricion 2014 con texto

Este año hemos iniciado tres nuevos proyectos de Acción Humanitaria contra la malnutrición infantil. Dos en Mauritania, uno de ellos en colaboración con UNICEF, y un tercero en Burkina Faso. Con estos proyectos se prevé atender a 6.000 niños y niñas con malnutrición aguda grave (MAS), mejorar la formación del personal que los detecta y atiende y, en Mauritania, reforzar los centros sanitarios, con financiación de la Comunidad Europea (ECHO) y de UNICEF.

En estos países, los pacientes deben hacerse cargo de todos los gastos necesarios para su tratamiento. Además, la estancia de un miembro de la familia en un centro sanitario precisa de un acompañante que se ocupe de asistirle en sus necesidades básicas (alimento, vestido, limpieza…), aún más cuando se trata de un niño pequeño. El desembolso económico que implica desplazar a un niño o niña con malnutrición aguda grave complicada, más un acompañante, habitualmente la madre, al centro sanitario, así como hacerse cargo del gasto que supone la estancia de ambos y el tratamiento del menor, es un obstáculo importante para las familias que carecen de medios económicos, en ocasiones, incluso para su propio mantenimiento básico. Para sortear este escollo, el proyecto se hace cargo de todos los gastos, tanto del desplazamiento y tratamiento del niño como del desplazamiento y mantenimiento de la madre durante su estancia en el centro.

Los gastos originados por la estancia de un niño o niña con malnutrición aguda severa, junto con su madre, en un centro sanitario para su tratamiento, son cubiertos por el proyecto, eliminando así el grave obstáculo que esto supone para el tratamiento del menor.

Otro de los apartados importantes de estos proyectos es el refuerzo de los sistemas sanitarios locales, mediante la formación del personal sanitario, en la detección precoz, tratamiento y seguimiento de la malnutrición infantil, En Mauritania, la lejanía de los CREN (Centro de Recuperación y Educación Nutricional) existentes y la escasez de recursos humanos capacitados, hace que la detección y tratamiento de niños malnutridos se haga de forma irregular. Por ello, desde medicusmundi, el refuerzo del sistema de salud local se complementa, por un lado, con las actividades del proyecto de salud materno– infantil, financiado por la AECID, y por otro, con un proyecto financiado por UNICEF, que permitirá la construcción de dos nuevos CRENs próximos a la población diana, realizándose la formación de su personal y la coordinación con el resto de actores sanitarios que trabajan en este tema.

La formación del personal sanitario en la detección rutinaria de la malnutrición infantil es clave para su tratamiento precoz

Un tercer apartado se ocupa de mejorar la limpieza e higiene así como la eliminación de desechos, tanto en los centros sanitarios como en los hogares de las familias, aspecto especialmente preocupante en Mauritania donde muchos hogares, e incluso estructuras sanitarias, carecen de acceso próximo a fuentes de agua limpia y de letrinas, por lo que en este país se incluirá la instalación de dispositivos para el lavado de manos así como la rehabilitación/construcción de letrinas en los centros sanitarios. La sensibilización y formación de la población local y de los agentes de salud en cuestiones de limpieza e higiene es un aspecto clave, además, en la prevención de la transmisión del Ébola y otras enfermedades infecciosas.

Puedes ver aquí el boletín completo en PDF: Boletin marzo 2015

El virus de Ébola: otra herida más en la salud de África

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Escrito por | Archivado en Atención primaria y participación, Cooperación Internacional, Derechos humanos, Medicus Mundi FAMME, Medicus Mundi Internacional, Recursos humanos en salud | Fecha de publicación: 11-08-2014

Este verano estamos mirando de reojo a África Occidental con motivo de la aparición de una epidemia, otra más, debida al Ébola. Y miramos, porque este virus preocupa por varios motivos: primero, y fundamental, porque es una enfermedad con una alta mortalidad, el 60% de los enfermos mueren, y, segundo, porque no tiene cura conocida. Si a esto le sumamos que tiene una alta capacidad de contagio entre las personas y que ha aparecido en una zona de África donde antes no se había dado, la cosa se complica.

La comunidad internacional ha respondido rápidamente y está haciendo frente a esta enfermedad infecciosa junto a los frágiles sistemas locales de salud, intentando atajar su expansión. Pero desde marzo hasta la fecha alrededor de 1.000 personas han muerto, y da la sensación de que su control tardará al menos unos meses más. La OMS acaba de declarar una emergencia de salud pública internacional por esta enfermedad, y es urgente que se disponga nueva plaga que asole África.

Bien, hasta aquí lo normal cuando se trata de una epidemia que se desata en un país “pobre”, lo diferente en esta ocasión ha sido que, sorprendentemente, en los países “ricos”, también llamados países del Norte, se ha generado una gran alarma social, quizás porque en esta ocasión nos hemos dado cuenta de que la enfermedad puede “viajar” a otros países y regiones y sobre todo por el miedo a la posibilidad de que nos afecte.Y es que las enfermedades nos recuerdan constantemente que no tienen fronteras, y más en un mundo tan globalizado como el nuestro. Pero aunque podemos denominar a la de 2014 como la peor epidemia debida al virus Ébola hasta el momento, no la podemos comparar con las cifras de muertos de otras enfermedades como la malaria, que mata a más de medio millón de personas al año, la mayoría niños y niñas, pero que no copan las portadas de los medios de comunicación de nuestros países, seguramente por no ser una amenaza presente para nuestra salud.
Cuando acabe esta epidemia, deberemos reflexionar sobre la importancia que le damos a la salud mundial, entendida como un todo. Hemos de recordar que desde que se descubrió este virus en 1976 ha habido unas 24 epidemias de Ébola, y, sin embargo, parece que no hemos puesto el suficiente interés para luchar contra ésta u otras enfermedades hemorrágicas. Pero tampoco sería la solución plantear una lucha enfermedad por enfermedad si no tenemos sistemas locales de salud lo suficientemente eficaces que sustenten a estos programas, sería imposible que tuviéramos éxito.

Ahora es el Ébola, pero ¿y mañana? África tienelos peores indicadores de salud del mundo. Su salud es una herida abierta, muy grande, enorme, una herida por dónde se desangra, y no podemos curarla poniendo tiritas -una tirita para cada enfermedad- cada vez que consideremos que empeora la herida, o que esa “infección” puede trasladarse a otros continentes. Eso no es eficaz, no es eficiente, y genera un gran desgaste a todos los implicados.

La solución es a medio y largo plazo: todos los países deberían tener un sistema de salud fuerte, con adecuados sistemas de vigilancia epidemiológica que puedan responder rápidamente ante cualquier eventualidad sanitaria. Sin embargo, sigue habiendo demasiados sistemas sanitarios frágiles en el mundo, con muy pocos recursos humanos, materiales y económicos en cantidad y calidad suficiente para poder hacer frente a las necesidades de salud de su población.
No obstante, si queremos que estos sistemas sean efectivos, no solamente debemos ponerlos cerca de la población sino que ésta debe usarlo. Y para ello las comunidades locales deben de participar en la definición de las prioridades de salud. Parece que en esta epidemia ha habido por parte de ciertas comunidades un rechazo a ser tratados, creyendo que en vez de curar, la ayuda pretendía propagar la enfermedad. Y este rechazo a la ayuda sanitaria no es la primera vez que pasa. Pero en mitad de una epidemia es prácticamente imposible poder integrar los patrones sociales y culturales en las estrategias de lucha contra la enfermedad, porque estas acciones requieren tiempo. Y por lo tanto es una labor que los sistemas de salud deben hacer a medio y largo plazo: ganarse la confianza de esa población.

Necesitamos acabar no solo con la epidemia, sino que sobre todo necesitamos prevenir nuevas amenazas a la salud mundial. Y solamente se conseguirá si trabajamos la salud como un bien global en todo el mundo, anteponiendo los intereses de salud a otros como puedan ser los económicos o políticos, y apostando, en estos momentos en los que se está poniendo en duda su necesidad, por una cooperación sanitaria eficaz, eficiente y con impacto a largo plazo a través de los refuerzos de los sistemas de salud. La herida en la salud africana debe cerrarse, y está en nuestras manos. En las de todos.

Carlos Mediano

Área de estudios e investigación. Medicusmundi España.

Vicepresidente de Medicusmundi Internacional

 

Profesionales de la salud para todos: un problema mundial

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Escrito por | Archivado en Medicus Mundi FAMME, Medicus Mundi Internacional, Recursos humanos en salud | Fecha de publicación: 27-03-2014

Nadie duda de que tener suficientes profesionales de salud cualificados es vital para cualquier sistema sanitario que pretenda atender las necesidades de salud de su población. Sin embargo, la situación mundial al respecto está lejos de ser aceptable: más de 50 países, principalmente en Africa y Asia del sur, se enfrentan a una crítica escasez de trabajadores de la salud, que explica gran parte de la mortalidad y la morbilidad en estos países. También en España, la situación puede llegar a ser dramática.

Las envejecidas sociedades de los países llamados desarrollados en Europa y América del Norte necesitan cada vez más cuidados de tipo crónico. Esta tendencia, junto con la demanda creciente de atención sanitaria en general y el envejecimiento del personal sanitario (con la expectativa de numerosas jubilaciones en los años venideros) está provocando un incremento de las necesidades de personal de salud que los sistemas de salud nacionales no prevén satisfacer. De hecho, la Comisión Europea estima, en su documento de trabajo “Plan de acción sobre personal sanitario de la UE”, que si se mantienen las actuales técnicas de formación, en 2020 habrá una escasez de 1 millón de profesionales en Europa. En España, se estima que el año 2025 este déficit será del 14%, incluyendo médicos de cabecera y especialistas. Estos cálculos se realizaron antes de conocer la situación actual donde, debido a la crisis económica, muchos profesionales españoles están buscando oportunidades de trabajo fuera de nuestras fronteras.

La OMS señala cuatro áreas-clave estratégicas para que los Estados miembros logren contar con un volumen sostenible de personal sanitario y fortalecer así sus sistemas de salud: defender, intercomunicar y movilizar los recursos existentes; crear sistemas de información para los recursos humanos de salud; invertir estratégicamente en recursos humanos para el desarrollo de la salud; e igualar las políticas e intervenciones sobre recursos humanos al nivel que tienen las demás.

¿Qué soluciones existen para remediar esta escasez de personal? La solución primera y más racional que aparece cuando se piensa en el tema es que cada país planifique adecuadamente sus necesidades de trabajadores de la salud, poniendo así las bases para garantizar la preparación de suficiente personal de cada nivel. Sin embargo, este plan no resulta sencillo. Primero, porque es difícil calcular los cambios que habrán de soportar los patrones demográficos y epidemiológicos así como las futuras demandas de la población y, después, porque la dificultad es aún mayor en países con un sistema frágil de salud, que no poseen recursos suficientes para llevar a cabo esta planificación con éxito. Además, muchos países (si no todos) no conocen el número exacto de sus profesionales sanitarios, especialmente en el sector privado. Por ejemplo, España está tratando de obtener el primer registro de su personal de salud, que se espera que esté operativo en 2014, puesto que no se conoce con seguridad cuántos trabajadores hay, ya que los cálculos se basan solamente en estimaciones. Más aún, espcialmente en países donde los trabajadores juegan papeles importantes en atención sanitaria, incluso resulta confuso identificar quién debería contabilizarse como “personal médico”.

La segunda y “más fácil” solución, ya puesta en marcha en muchos países durante los últimos años, es la importación del personal de salud. A medida que el mercado de trabajo se vuelve más globalizado, la creciente demanda internacional está impulsando su migración y movilidad. Hasta no hace mucho, los mayores países receptores eran los más desarrollados, pero en los últimos años la transferencia de personal también se produce desde los países desarrollados hacia los emergentes. Un ejemplo de esto es el programa de Brasil “Mais médicos para o Brasil” (Más médicos para el Brasil) donde el 28% de los 358 médicos inscritos en su tercera edición son españoles. Por lo tanto, es un problema global que afecta o puede afectar a todos los países.

La contratación de trabajadores de la salud extranjeros puede ser una manera de satisfacer la demanda interna durante cierto tiempo. Sin embargo, puede empeorar la escasez de trabajadores cualificados en otros lugares, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos e incluso en los desarrollados como algunos europeos. Y hay otro elemento que agregar a este debate: el costo soportado por los países en la formación de personal sanitario. Por ejemplo, en España se estima que cuesta unos 120.000€ formar a un graduado y la CESM (Confederación Española de Sindicatos Médicos) calcula que el costo de la formación de un especialista MIR es aproximadamente 200.000€. A nivel mundial, las cifras son también muy preocupantes. Se considera que los sistemas nacionales de salud de nueve países africanos han perdido 2.170 millones de dólares, en forma de inversión dedicada a la formación de sus médicos, debido a la emigración después de su graduación. A su vez, esta misma entrada de inmigrantes ha llegado a proporcionar un beneficio de 4.550 millones de dólares a los países receptores de estos profesionales. Asistimos así a la contradicción de que el flujo de profesionales de la salud va desde los países donde hay una mayor escasez hacia los países que tienen más recursos.

Quienes trabajan en desarrollo conocen muy bien esta historia. Muchos de los programas de formación que se desarrollan para la cooperación en salud tienen poco éxito porque el personal migra al finalizar sus estudios, dejando precisamente a las poblaciones con mayores necesidades sin personal para atenderles. La proporción de trabajadores de la salud en muchos países africanos es ridícula. Hay 2 médicos/1.000 habitantes en África y 33 médicos/1.000 habitantes en Europa… ¡y Europa sigue atrayendo personal africano! Aunque esta captación se extiende por todo el mundo, algunos países absorben la mayoría del personal extranjero. Los Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Australia emplean al 69% del total de los médicos extranjeros que están trabajando en la OCDE (Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo de los Países).

Carlos Mediano, federacion2@medicusmundi.es
Federación de Medicus Mundi España 

 HW4All es un proyecto de la sociedad civil europea para lograr un sector sanitario sostenible en todo el mundo, para fortalecer los sistemas de salud en un esfuerzo conjunto de todos los países y sociedades. El objetivo es conseguir aplicar el Código de Prácticas Mundial de la Organización Mundial de la Salud sobre contratación internacional de personal Sanitario.

El proyecto dispone de una plataforma de colaboración online para todas aquellas personas que quieran participar en el mismo

 

Informe de salud 2012

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Escrito por | Archivado en Cooperación Internacional, General, Medicus Mundi FAMME, Objetivos del Milenio relacionados con la salud | Fecha de publicación: 19-12-2012

Medicus Mundi, Médicos del Mundo y Prosalus hemos presentado una nueva edición del Informe “La Salud en la Cooperación al Desarrollo y la Acción Humanitaria“.

El informe analiza cómo la crisis está afectando a la ayuda internacional y por tanto a la vida de muchas personas, poniéndose en riesgo muchos de los avances conseguidos en salud en los últimos años y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El año pasado conmemorábamos la décima edición del Informe de salud. En aquel momento ya se observaba una disminución de los fondos destinados a cooperación y, aunque sospechábamos que el descenso iba a continuar, nadie imaginaba en qué cuantía.

La crisis está afectando de forma muy especial a la cooperación internacional, especialmente a la sanitaria, con recortes que ponen en peligro los muchos logros alcanzados. Además, aunque la salud mundial ha mejorado sensiblemente en las últimas décadas, la brecha entre la salud de las personas más vulnerables y las más enriquecidas no solo se mantiene, sino que incluso aumenta en ocasiones. La mortalidad infantil y materna por causas evitables continúa siendo escandalosamente elevada. Millones de personas carecen de acceso a agua de buena calidad y 2.600 millones a saneamientos.

La interrupción o disminución de las políticas de solidaridad internacional tendrá un doble efecto pernicioso: millones de personas quedarán desasistidas por un lado y, por otro, se perderán los esfuerzos de todos estos últimos años para construir sistemas básicos de salud y educación y hacer efectivos los derechos humanos básicos.

En esta edición el informe incluye, en la página 63,  un cuadernillo sobre el nuevo modelo sanitario que se está introduciendo en España, con el que está llegando la exclusión.

Descarga el informe completo en: http://www.medicusmundi.es/

Impacto de los diversos fundamentalismos religiosos, políticos, económicos y culturales, en el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos

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Escrito por | Archivado en Actividades, Derechos humanos, Género, Medicus Mundi FAMME | Fecha de publicación: 17-05-2011

Los próximos 9 y 10 de junio tendrán lugar en la Sala Kutxa de la C/ Andía de Donostia-San Sebastián los Primeros Encuentros sobre el “Impacto de los diversos fundamentalismos religiosos, políticos, económicos y culturales, en los derechos sexuales y reproductivos
Durante más de treinta años la comunidad internacional ha confirmado y ampliado su compromiso con el derecho a la salud sexual y reproductiva, patentes en una serie de conferencias clave a nivel Internacional, pero la falta de acceso a la salud sexual y reproductiva sigue constituyendo hoy en día un importante problema de salud pública.
Partiendo de esta realidad, desde medicusmundi gipuzkoa y el Movimiento Manuela Ramos (Perú),se ha planteado la necesidad de analizar y reflexionar sobre el papel que juegan hoy en día, los diversos fundamentalismos en la “vulneración” de los derechos sexuales y reproductivos.
En este sentido, entendemos los fundamentalismos en sus múltiples expresiones culturales, religiosas o políticas que defienden el pensamiento único e inmutable como norma para la sociedad y que suponen consecuencias nefastas para el ser humano en general, y para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer en especial.
Por todo esto, es que se planteó a modo de Observatorio, la realización de dos encuentros separados en el tiempo -2011 y 2013 respectivamente- que analizaran y reflexionaran sobre la gran barrera que suponen los fundamentalismos para el ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos. Así mismo, este primer Encuentro servirá de espacio para establecer unos indicadores, tanto cualitativos como cuantitativos, que volveremos a analizar en los Encuentros del 2013, con el fin de evaluar los progresos y retrocesos dados en este sentido.
Estos primeros Encuentros, realizados con la financiación de la Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo, consistirán en dos jornadas de reflexión donde participarán ponentes procedentes de África, América Latina, Asia y Europa, y de reconocido prestigio como Marcela Lagarde y Pinar Ilkkaracan.

Las jornadas se dividirán en cuatro bloques temáticos:

1.- Mujer y Religión;
2.- Influencia del neoliberalismo y los conflictos armados en la vida sexual y reproductiva de las mujeres;
3.- Múltiples expresiones de la violencia de género, ligadas íntimamente a los derechos sexuales y reproductivos;
4.- La sexualidad no reproductiva en la mira de los fundamentalismos.

Finalmente, los Encuentros concluirán con la realización de una mesa redonda donde se plantearán abiertamente los retos que tenemos que afrontar en la lucha contra los fundamentalismos a nivel internacional, nacional y local.
Más información e inscripciones
http://www.porlosderechossexualesyreproductivos.org/encuentros.php

Medicus Mundi Madrid visita Marruecos

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Escrito por | Archivado en Medicus Mundi FAMME | Fecha de publicación: 09-05-2010

La semana pasada nuestros compañeros de Medicus Mundi Madrid, Fran Vega y Justo Herranz, visitaron Marruecos, con la intención de estudiar propuestas de nuevos posibles proyectos. Aprovechando que están estrenando blog (¡como nosotros!) nos han contado algunos detalles de su viaje,  breve pero intenso.

Tras los preparativos, llegaron a a Marruecos y tuvieron una primera reunión en Tánger para preparar la agenda. En el viaje a Chefchaouen, según nos cuenta Fran, apenas han tenido descanso. Las visitas a los centros de salud de Assifane, Beni Darkoul, Tanakoub y Azaoui revelaban situaciones similares: escaso personal, escasos medios, una gran población a la que atender, de gran dispersión, y una calurosa acogida. También nos cuentan una reflexión sobre la situación de los recursos sanitarios del país, y es que los recursos pueden ser insuficientes, pero si encima no se organizan o no se usan bien, será imposible adaptar los medios disponibles a las necesidades existentes. Tras esta visita, ya están de vuelta, con la mente puesta en dos prioridades: el medio rural y la salud de la mujer.

¡Enhorabuena por el trabajo, y suerte con los proyectos!