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El retrete, la medicina más barata

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Escrito por | Archivado en Objetivos del Milenio relacionados con la salud, Organizaciones internacionales | Fecha de publicación: 18-12-2012

Hablar de una “organización mundial del váter” puede parecer una broma o un chiste, incluso yo me he sonreído cuando lo he visto. Sin embargo, en términos de salud, no hay nada más serio. A los “occidentales”, que consideramos impensable la no existencia de un cuarto de baño reluciente en nuestra casa, y que incluso podemos disponer de dos o más, este tema puede que nos de un poco de risa.  Sin embargo, la Organización mundial del váter no solo existe, sino que recientemente ha celebrado su 12 cumbre internacional en Durban, Sudáfrica.

2.500 millones de personas carecen aún de acceso a saneamientos apropiados,  limpios o privados. Mejorar el acceso de las personas a saneamientos adecuados mejora su salud y aumenta su dignidad y grado de felicidad. Sin embargo, como dice el fundador de la Organización mundial del Inodoro, Jack Sim: ” Lo que necesitamos es lograr colocar a los inodoros en un nivel más alto en la escala de prioridades de las personas, tan alto como el teléfono celular. Para la mayor parte de los habitantes del continente, la prioridad ha sido el televisor y luego los celulares, pero no el retrete”

Para más información, podéis leer la entrevista que le hacen en IPS, con ocasión de la cumbre mundial:  http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102081

También en http://worldtoilet.org

6 de febrero: Tod@s contra la mutilación genital femenina

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Escrito por | Archivado en Derechos humanos, Género, Objetivos del Milenio relacionados con la salud | Fecha de publicación: 02-02-2011

 

Cada minuto, cinco personas del sexo femenino (bebés, niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres) sufren una mutilación de sus genitales  externos. En ocasiones, se extirpa el clítoris pero, en otras, es el clítoris, los labios menores y los mayores. Después son cosidas dejando solo un pequeño orificio. Lo necesario para que puedan orinar, menstruar y mantener relaciones sexuales cuando se casen.

A veces, tienen “suerte” y la intervención se la practican profesionales sanitarios* con anestesia y en condiciones asépticas. Las más, no es esto lo que ocurre. En todo caso, es una violación del derecho de las mujeres a la vida y a la seguridad de su persona así como a no ser sometidas a torturas o a tratos crueles, inhumanos o degradantes.

La mutilación, se haga como se haga y la practiquen escisadora/es locales o personal sanitario,  puede tener graves complicaciones. Muchas mujeres mueren por su causa. Otras, quedan dañadas para siempre física, psicológicamente o de ambas formas. Cuando estas mujeres llegan a la edad fértil, la mutilación es causa de complicaciones, e incluso de muerte, en los embarazos y partos para ellas y para los recién nacidos.

Cada vez más países legislan en su contra. Pero en muchos casos, esta legislación es papel mojado. La incapacidad de los gobiernos para controlar la práctica, la facilidad para esconderla cuando se realiza a bebés de pocos meses, favorecido por la aquiescencia de muchas comunidades, que la consideran una tradición de sus ancestros que debe ser mantenida, hace muy difícil su erradicación.

Sin embargo, muchos ejemplos nos animan a seguir adelante en el intento de erradicación de esta práctica:

En Senegal, tras un trabajo de deliberación sobre los Derechos Humanos con las comunidades, ser realizó una primera declaración pública de abandono de la práctica en julio de 1997. En diciembre de 2009, más de 4.000 pueblos habían declarado públicamente el abandono de la práctica y sus representantes animan a los de otros pueblos a hacer lo mismo.

Egipto nos maravilla a todos por su historia antigua y sus monumentos. Sin embargo, lo que casi todo el mundo ignora es que el 91% de sus mujeres han sufrido algún tipo de mutilación. Pero se está produciendo un cambio de actitudes hacia la mutilación. El porcentaje de mujeres que piensan que la práctica de la mutilación debe ser mantenida ha pasado del 82% en 1995 al 63% en 2008 y cada vez se realiza con menor frecuencia a las hijas de las parejas jóvenes.

En Etiopía, las comunidades de dos distritos de la región noreste de Afar, cuya prevalencia de mutilación genital de las mujeres está próxima al 92%, han decidido públicamente abandonar y prohibir esta práctica en este año.

Cartel contra la MGF. Burkina Faso.

Estos ejemplos son una muestra de los cambios que se están produciendo en muchas sociedades. Cada vez hay más grupos de presión contra la mutilación genital femenina y las personas jóvenes están menos dispuestas a practicársela a sus hijas.  Para lograr su erradicación es preciso intensificar los esfuerzos y apoyar todas aquellas intervenciones y políticas que en cada país y/o etnia se hayan demostrado útiles para lograrlo. Como seres humanos no podemos mantenernos al margen de este inmenso genocidio que, además, tiene la particularidad de afectar a las mujeres por el simple hecho de haber nacido mujeres.

* La práctica de la mutilación genital femenina por profesionales sanitarios es un motivo especial de preocupación al tratarse de un procedimiento que, en cierta forma, la “justifica”.

¿Saber más?

http://www.luchamgf.org

http://www.medicusmundi.es/index.php/andalucia/publicaciones/guias

A vueltas con el paludismo

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Escrito por | Archivado en Cooperación Internacional, Objetivos del Milenio relacionados con la salud | Fecha de publicación: 07-01-2011

El paludismo lo transmiten los mosquitos del género Anopheles, pero lo producen unos pequeños parásitos llamados Plasmodium. A simple vista no se ven, pero en un microscopio pueden verse como unos puntitos del tamaño de una cabeza de alfiler.

Mosquito Anopheles

El mosquito hembra necesita sangre para que sus huevos se desarrollen y pica a las personas para obtenerla. Los parásitos aprovechan esta oportunidad para viajar de una persona a otra. Un medio muy eficaz y rápido de desplazamiento. El mosquito pica a un enfermo y se lleva con él unos cuantos parásitos que traspasa a su próximo cliente. Dentro de esta persona se reproduce por millones, poniéndola enferma en el sentido más literal de la palabra. Es decir, para que haya paludismo es necesario que haya personas infectadas (reservorios) y mosquitos (vectores) que lleven los parásitos de una persona a otra. Y todo esto abunda en las zonas cálidas y húmedas o con una época de lluvias intensas.

La falta de conocimientos de la población sobre la enfermedad, favorece la persistencia de mitos y creencias sobre sus orígenes sobrenaturales y la búsqueda de remedios tradicionales habitualmente nada eficaces. Uno de los mitos más difundidos es el de La enfermedad del pájaro:

La ausencia de luz durante la noche hace que esta sea percibida como lo desconocido. Se piensa que el campo hay malos espíritus ‒como este pájaro maléfico que transmite la enfermedad que da convulsiones (el paludismo) o el búho, que también es considerado por algunas personas un pájaro maléfico, que trae la mala suerte. Cuando el niño duerme, el pájaro pasa sin hacer ningún ruido y va al cementerio donde está en contacto con los muertos. A su regreso, si el niño sigue allí, el pájaro deja caer lo malo que ha tomado en el cementerio sobre el niño y causándole la enfermedad y las convulsiones”.

Si la población cree que la enfermedad se debe a causas sobrenaturales, no buscará al personal de salud para que le de la solución sino que se dirigirá a los curanderos tradicionales o a los brujos. Además, las mujeres, aunque suelen preferir llevar a las personas enfermas a los centros sanitarios, en el caso de que el marido le indique que debe consultar al brujo o al curandero, se verá obligada a hacerlo aunque no lo desee. Esto hace que, en muchos casos, cuando acuden al centro de salud el paciente esté ya en una situación muy grave y a veces irrecuperable.

La sensibilización de la población trata de eliminar estos mitos, muy arraigados en una población con grandes dificultades para adquirir conocimientos y que, en consecuencia, ha elaborado sus propias teorías para intentar explicar lo que no puede comprender: la causa de que tantos niños y niñas pequeños y mujeres embarazadas enfermen y mueran. El trabajo de sensibilización requiere de recursos humanos adecuadamente formados y de mucho tiempo. A veces, no es sencillo erradicar creencias milenarias y hay que trabajar con los líderes, con los hombres y con las mujeres de forma separada. Con los líderes, por su peso social. Con los hombres, porque son quienes, finalmente, tendrán la última palabra sobre lo que se debe hacer. Con las mujeres, porque, aunque nadie les conceda el poder de decidir, son quienes a la postre se ocupan del hogar, de cuidar a la familia y de atender a quien enferma.

El teatro es un medio muy utilizado en la sensibilización general de la población. En esta imagen, uno de los actores hace el papel de curandero tradicional. A sus pies, un pollo, animal utilizado con frecuencia como fetiche

El teatro, la radio, agentes de salud formados al efecto, todos participan en la sensibilización. Actualmente, en la Región del Norte al menos ‒que es la que hemos visitado‒ un gran número de personas sabe como se transmite el paludismo, como prevenirlo y donde hay que acudir en caso de enfermedad, aunque aún queda quien opina que una cosa es el paludismo ‒que se cura con las medicinas de “los blancos”‒ y otra, muy distinta, la enfermedad del pájaro o las enfermedades resultado de maldiciones. Y estas últimas “los blancos” no saben tratarlas, sólo los curanderos tradicionales o los brujos.

Pero las explicaciones sobrenaturales para los hechos oscuros van desapareciendo según se hace la luz. Y si no, miremos un poco atrás, cuando a las mujeres de este país se nos ocultaba todo lo relacionado con la sexualidad porque era pecado, y con la peregrina idea de que así no pasarían cosas que, al cabo, ocurrían de todas formas solo que, a veces, con pésimas consecuencias. Pero esto ya forma parte de otra historia…